Archivos para febrero, 2013

Este viernes recibía 6 invitados, así que preparé la visita con todo lo que era necesario, como organización para dormir, cena y un poquito de alcohol para la primera noche, e itinerario del turismo por Saarbrucken. Tanto de día, como de noche.

Al parecer se adelantaron a mis planes, y el viernes estuvieron 1 hora visitando la ciudad en coche, dando vueltas mientras buscaban mi casa. Finalmente, comunicación a 3 bandas y con las indicaciones básicas, y yendo en su busca por la calle nos encontramos. Al viernes le faltaba poca tela por cortar, cenar y beber un poco mientras charlábamos sobre temas varios.

El sábado empezó peleón, ya que se pactó no madrugar pero alguno se lo tomó muy a pecho y casi hay que pegarle 2 tiros para que se levantase. Yo tenía una gran preocupación y dilema con la Europa Galerie (bello centro comercial), ya que era indiscutible que había que visitarlo, pero no me quería someter a la tortura de ir de una tienda a otra. A eso me ayudaron ellos, ya que al verlo a primera hora, dijeron de dejarlo para por la tarde. Poco después el tema se arreglaría sin mi ayuda.

La visita pareció gustarle más a las chicas, que apreciaban cada fachada, cada iglesia, cada monumento. Mientras tanto, los chicos mostraban un inesperado interés por volver a casa para echarse la siesta. Entre visita y visita, llegó la comida. Un contundente kebab que dejaba pocas ganas de pasear, y por ello la tortura en el Europa Galeria no llegó a tal. Después, visita al campo de concentración y a casa, donde todos acabaron durmiendo mientras los dos valientes que nos quedamos viendo una peli. Por la noche todo estaba previsto, un taxi que nos recogía y nos dejaba en nuestro destino, la discoteca Seven.

Antes de salir y como manda la tradición española, un poquito de alcohol para combatir el frío. Los vecinos aguantaron justo hasta 1 minuto antes del que ibamos a salir, una adorable pareja en pijama y albornoz, que bajaron a preguntar si podiamos bajar el volumen. Todo muy amable, ja ja (sí, sí) y se fueron contentos a casa. Por nuestra parte cumplimos, nos esperaban abajo dos taxis de pakistanís dispuestos a hacer una carrera ilegal con nosotros dentro. Eso animó el trayecto, y a 100 por hora y música al máximo llegamos a nuestro destino.

Un par de aspectos a destacar de la discoteca. Por un lado, el método de pago que es bastante usual por esta zona. A diferencia de en España (y en otro cualquier lugar que yo conozca) donde pagas cada consumición en el acto, aquí te facilitaban una tarjeta donde te iban cargando todo y pagabas al salir. Una auténtica bomba de relojería que te mantiene muy atento durante la noche, siendo precavido con pasar la línea de contento a borracho. En el baño (dentro), te podías encontrar a una negra de más de 100 kilos sentada en una silla con una bandeja de chupa chups y caramelos, que se suponía que podñias coger a cambio de la voluntad. Por mi parte, mi única voluntad era salir del baño sano y salvo por lo que no traté de coger caramelo alguno. Por último, había bastantes reservados ocupados por niñatos y niñatas, que constaban únicamente de una pequeña tarima para ver mejor el resto de la discoteca.

Poco más a destacar y el día siguiente como suelen ser los domingos no tuvo mucha historia. Levantarse, comer y sofá. Ya sólo me queda un fin de semana fuera de casa, el tiempo pasa volando.

Pasan los días en Saarbrücken

Publicado: febrero 15, 2013 en Los días de Pepe

Aquí tienes una nueva entrada LP, para que no dejes de seguir este blog a diario!

Atrás quedan mis últimos viajes, llevo un par de semanas sin salir de Saarbrücken. En ellas, a parte del trabajo por el que estoy aquí, he aprovechado para conocer un poco mejor la ciudad, preparando también la visita de este fin de semana. Hay que aparentar que conozco bien la ciudad…..

Mi primera parada fue la Europa Gallerie, un punto que pasé por alto en la visita de Pepa. Un increíble centro comercial cuya apariencia exterior nada invita a pensar que se pueda tratar de eso, de un centro comercial. La fachada es elegante, parece un edificio oficial. No menos elegante es el interior, escaleras que se cruzan, espacios diferentes cada 20 metros, la homogeneidad no está permitida allí dentro.

europa gallerie

En el interior, como en cualquier centro comercial, multitud de tiendas de diferentes tipos, incluido un Starbucks para pedirte algo con el propósito principal de hacerle una foto y subirla al facebook, que se ve que está de moda. Os dejo otra foto del interior:

euro

La semana que viene volveré a viajar, pero con motivos diferentes al ocio. El miércoles me infiltraré entre la élite del mundo del automóvil de la región, asistiendo a unas conferencias (me temo que serán en alemán por lo que estoy ensayando mi cara de poker) con una comida después, junto al castillo de Saarbrücken. El jueves tengo una reunión cerca de Colonia por lo que es posible que aproveche el viaje junto a mi socio alemán para hacer una parada y ver la ciudad, que los 300 km de ida y otros tantos de vuelta no sean en balde.

Intentaré que este parón de escribir no se repita, pero el tiempo aprieta, y el proyecto también quiere que le escriba.

See you!

Visitas por Saarbrucken

Publicado: febrero 6, 2013 en Viajes

Habían pasado ya casi tres semanas desde que aterricé en Saarbrucken, y salvo paseos esporádicos no me había lanzado a visitar los puntos turísticos de la ciudad. Así pues, preparando la visita de Pepa fui a un punto de información donde me facilitaron, por un lado, un mapa poco detallado de la ciudad donde se reflejaban los monumentos a visitar, y por otro, un mapa con todas las calles y las paradas de autobús. Decidimos concentrar todas las visitas en un día, por lo que el plan tenía que ser muy exhaustivo. Y así lo fue, con dos mapas sobre la mesa, un bolígrafo marcando las paradas y las rutas a pie, y por supuesto, sabiendo la hora y minuto a la que había que coger el primer autobús (los restantes los dejamos en mano del destino).

IMG_1364

Empezó el día (os voy a ahorrar la descripción de todo lo que hace una mujer antes de salir de casa) a las 9,15 puesto que el autobús salía a las 9,22 y queríamos dar un poco de margen a estos alemanes, tan estrictos a veces, tan españoles otras. Primera parada Ludwinskirche, pero la empanada mañanera nos llevó a darnos cuenta de que había que haber bajado varias paradas antes, y ya estábamos casi en el final de línea. Fue un mal menor, ya que el autobús daba la vuelta y en 6 minutos nos dejaba en la parada inicial. Lástima que no haya fotos de nuestras caras al intentar escuchar el nombre de las paradas, no sé por qué todos fruncimos el ceño e inclinamos la cabeza pretendiendo escuchar mejor jaja.

Aglutinamos los puntos a visitar en dos grupos, uno para visitar a primera hora y el otro por la tarde. Entre medias pasaríamos un agradable rato en el zoo, la entrada a 4 euros una auténtica ganga.

A lo que iba, bajada en Ludwinskirche (pronto deduje que kirche era iglesia), de ahí a Friedenkirche, y por último el castillo (Schloss). Todo ello acompañado de sus correspondientes plazas, palabra que se consigue añadiendo platz al final. Dejamos por visitar el museo de historia que estaba al lado del castillo, pero venía el autobús que nos llevaría al zoo, y siendo la frecuencia de un bus por hora, no había que pensarlo mucho.

El zoo, pese a su precio ridículo tenía buenas instalaciones y gran variedad de animales. Nos sorprendió la cercanía para ver al jaguar, la pantera y los guepardos, éstos solo estaban separados de los visitantes por una valla de unos 2,5 metros de alto, mientras que el jaguar y la pantera tenían el techo tapado. Pasamos un buen rato viendo a los suricatos, chimpances, gorilas, focas…… y también viendo el espectáculo de la tortuga. Al entrar a un edificio central que había varias plantas, nos sorprendió un ruido que parecía un animal pero se repetía tan periódicamente que confundía. Vaya sorpresa nos llevamos al descubrir que eran dos tortugas jugando a los médicos, y en cada embestida soltaba su gruñido. Vamos, un voyeur en toda regla, con gente a menos de 1 metro viendoles, y algunos grabando (yo inclusive, pero lo tengo en el móvil…). También nos sorprendió (de otro modo) que se podía entrar en el recinto de las cabras que se mostraban bastante cariñosas (o que pensaban que llevabas comida no lo sé). Os dejo una foto del encuentro.

Vaya

Vaya cabrón

Por la tarde, faltaban dos bonitos edificios que visitar antes de volver a casa, el ayuntamiento -Rathaus- y otra iglesia de bella factura, Johaneskirche. La foto del ayuntamiento ya la compartí por facebook, un increíble edificio con un gran reloj y que está situado justo en el centro de la ciudad. En el edificio contiguo es donde paso todas las mañanas y algunas tardes en una oficina mientras veo la nieve por la ventana. Dimos un breve paseo por el centro -el clima no da tregua-, y nos tomamos un chocolate caliente con un bollo mientras esperábamos el autobús.

Au Wiedersehen!!

Campo de concentración Neue Bremm

Publicado: febrero 4, 2013 en Viajes

A tan sólo 900 metros de mi casa hubo un campo de concentración durante la segunda guerra mundial, por lo que tarde o temprano la visita estaba asegurada. Esperé a Pepa puesto que a ella también le interesan estos temas (gustar quizás no es la palabra adecuada para unos temas tan delicados). La existencia de un cementerio muy próximo (no sé con certeza si guarda relación) ha dado lugar a que prolifere un negocio de venta de lápidas, por lo que los escalofríos al recorrer esa parte de la calle son ineludibles.

Le bassin

Era un campo pequeño que como todos contaba con una parte para hombres y otra para mujeres. Hoy en día no queda ninguna edificación-barracones de entonces, únicamente el lugar donde había una piscina para divertirse con los prisioneros. Es una reconstrucción que se realizó en los últimos 10 años, puesto que la primera piedra del proyecto se colocó en 2004.

En la superficie que se encontraba el campo de mujeres actualmente hay un hotel, en cuya fachada se ve el rostro de Yvonne Berman, una de las afortunadas de salir cn vida.

Neue Bremm no era un campo de exterminio como otros de Alemania, sino que servía de lanzadera hacia éstos por decirlo de algún modo. Desde luego que no era 5 estrellas al igual que toda esta clase de campos, y sus prisioneros estaban sometidos a constantes torturas.  Una de las placas que cuentan la historia de Neue Bremm recoge el testimonio de uno de los supervivientes, en las que relata cómo todos los días, antes de obligarles a hacer ejercicio hasta agotarlos, les hacían mojarse. No me puedo hacer a la idea de la dureza de estos ejercicios, teniendo en cuenta la poca ropa que vestían, mojada, con el frío y constante lluvia del lugar, además de la escasa alimentación que les hacía adelgazar hasta 30-40 kg en apenas unas semanas según recoger la información del campo.

Le bassin OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Aunque no era un campo de exterminio, por supuesto que murieron muchos prisioneros durante su estancia allí. Hay una lista que recoge el nombre de todos los que murieron, indicando la fecha y la causa. Aunque la causa expuesta es en general afecciones cardiacas, insuficiencia respiratoria y similares, no es difícil llegar a la conclusión de que los alemanes ponían mucho de su parte para que estas situaciones se diesen dadas las condiciones de vida que tenían los prisioneros. Entre los fallecidos se encuentran hombres y mujeres de diversas nacionalidades, incluida la española.

Todos los funcionarios del gobierno que colaboraron en el día a día del campo lo hacían porque facilitaba un ascenso más rápido en la organización. Afortunadamente, los nombres de los responsables y sus fotos están exhibidas, por lo que nadie les olvidará nunca. Por último, quería compartir con vosotros una placa, en la que se puede leer will nicht narben, algo así como No queremos cicatriz (estoy abierto a recibir mejores traducciones). Lo curioso de la placa, es que conmemora el campo, a la vez que expresa el deseo de olvidar aquello y no volver a vivirlo jamás. No sé vosotros, ni yo ni Pepa terminamos de encontrar el significado de esa placa.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Al margen de esta visita también pudimos visitar el resto de Saarbrucken -zoo incluido- pasando un gran fin de semana y sin duda viviendo mejores momentos que los pasados recordando las barbaridades que se hacen en las guerras. Prometo contároslo, un abrazo.